BIENVENIDO NAVEGANTE A ESTE LUGAR PERDIDO DE MI GALAXIA

viernes, 16 de marzo de 2007

La Noche


Esa noche la luna no se asomó por el cielo y las estrellas desperdigadas por el universo no se pararon en nuestra estación... Fue en ese momento que el timbre sonó y en el silencio de la noche retumbó como un rayo...Medio adormilada me acerqué a la puerta y tomando todas mis precauciones, asomé mi cara a la rejilla de la ventanita...Pero no vi a nadie...Algún despistado que equivocó la dirección me dije, volviendo a mi cama...Ya empezaba a dormirme de nuevo, cuando el timbre volvió a golpear mis oídos. Molesta volví a mirar a través de la ventanita de la puerta y esta vez una carita asustada apareció del otro lado de la puerta... -Sé que es un poco tarde... Pero, ¿cree que podría usar su teléfono? Eso me sonó a viejo filme de suspenso y siempre era un asesino y en el mejor de los casos un ladrón...Pero la cara arrugadita y la voz suplicante de la viejecita me conmovieron y me dispuse a abrir la puerta. Cuando de pronto un miau llamó mi atención y me fijé en la cola enroscada de Micifuz...Lo cogí entre mis brazos y lo llevé al sillón y cuando volví a mirar por la ventanilla de la puerta ya no había nadie; la viejecita había desaparecido. Seguro que se aburrió de esperar- pensé- habrá ido a buscar un teléfono en otra parte...Mejor para mí, así podré descansar tranquilamente... Bostezando me dirigí de nuevo a mi habitación, cuando de pronto vi aparecer una luz por debajo de la puerta de la cocina, molesta por mi olvido me dispuse a apagarla y al entrar casi me caigo de espaldas del puro susto... La viejecita instalada junto al teléfono me miraba risueña...Yo no recordaba haberle abierto la puerta, sin embargo ella me dijo:-mientras cargabas al gatito me tomé la libertad de entrar a hacer mi llamadita, pero no te preocupes, ahorita vienen a buscarme, mientras tanto podrías ofrecerme un vasito con agua- Desconcertada le serví el vaso de agua que me pidió, que lo tomó con sus manos enguantadas y al final lo dejó sobre la mesita si beber el contenido y  en seguida se dirigió hacia la entrada...Abrió la puerta y silenciosamente se perdió en la oscuridad de la noche...Anonadada por la intromisión  me quedé un rato sin poder moverme, hasta que poco a poco fui recuperando la movilidad y el habla...-Micifuz...Micifuz llamé desesperadamente...El animalito saltó del cojín y vino hacía mí...Lo abrace sintiendo que su calorcito me reconfortaba y lo llevé conmigo a la cama...Al día siguiente desperté tarde y con un terrible dolor de cabeza. Me preparé un café y recogí el diario del zaguán...Me puse a hojearlo sin mucho interés y de repente me fijé en una foto medio borrosa... ¿Acaso no era la señora que me visitó en la noche? Leí los titulares-En horrible accidente muere anciana que cruzaba la calle…Luego daban los detalles de la hora; 8 y 30 de la noche...Pero si pasada las diez había tocado a mi puerta...Toda confundida fui a servirme otro café, quería despejar bien la mente, pero la taza se me cayó y al recoger los pedazos, junto a la mesa, vi un guante manchado de sangre......................................................................................

Ilustración. Pintura denise makedonski

8 comentarios:

michellemakedonski@hotmail.com dijo...

Espeluznante..Me muero si me pasa algo así...
Mis felicitaciones.
Michelle

ALICIA dijo...

Me imaginaba a Micifuz un poco mas peludo, esponjoso y color crema...pero resulto ser un fabuloso y atletico Gato Negro!Lindas fotos.

fede dijo...

me encanto!!!!!!
segui asi :)
saludos

Anónimo dijo...

Que espectacular escribes de verdad son pocos los cuentos que me gustan y este es uno de ellos

Anónimo dijo...

khasj qe buuueeen cuento por dios ,

Anónimo dijo...

Que buena historia yo nose que ubiera hecho si me ubiera pasado
wao eres muy valiente pero eso si quitale el sonido es aburridor

Anónimo dijo...

Wao que terrible me gusta

brian martinez dijo...

Interesante cuento, y que escalofriante, necesito en verdad que sigas con tus
grandiosas escrituras, sigo queriendo poder leer mas de tus cuentos.