BIENVENIDO NAVEGANTE A ESTE LUGAR PERDIDO DE MI GALAXIA

jueves, 8 de febrero de 2018

Pesadilla




Hacía días que la veía inquieta… Iba y venía del instituto sin apenas hablar y en las noches, cuando no se sumía  en un sueño febril y sudoroso, se desaparecía hasta altas horas de la noche sin dar ninguna explicación; solo murmurando que eran cosas del trabajo...
Una tarde vino desacostumbradamente temprano y a pesar que se le notaba bastante cansada, dijo que debía regresar al trabajo….Así que tomó un baño y se preparó para salir…Yo la observaba en silencio, mientras ella afanosa se calzaba unas llamativas medias de encaje negro y unos regios tacones rojos…Lo que me parecieron prendas inapropiadas para ir a trabajar y se lo dije, a lo que ella contestó que se trataba de un pequeño experimento del laboratorio y que no me preocupara...Pero la verdad era que sí estaba preocupado.…Desde hacía  unas semanas, Ofelia no era la misma de antes… Ahora siempre estaba inquieta como si algo la angustiara o alguien la persiguiera, y a veces entre sueños balbuceaba frases ininteligibles….Ahora bien, había también la cuestión de los malditos celos, que siempre me aguijoneaban la piel hasta volverme loco.. Así que debía tratar de tomar las cosas con calma…Pero esa noche en especial, sentía que si no me cercioraba de su salida, iba a morir de rabia y dolor...Así que finalmente decidí  desentrañar el misterio y averiguar a donde iba...Para esto me  armé de paciencia, y cuando la vi cruzar el umbral de la puerta la seguí  sigilosamente hasta  la entrada del edificio, donde  la vi subir a un taxi …Decidido a averiguar qué estaba pasando, me trepé a mi viejo Mustang y fui tras ella…La seguí a través de calles y avenidas interminables,  hasta la parte más populosa  y deslucida de la ciudad... Allí, ella bajó en una callecita estrecha y maloliente, justo en la entrada a un barcito que ostentaba un luminoso y exagerado cartel luminoso….La vi entrar en él y acercarse a la mesa de un hombrecito jorobado y desagradable, con quien se puso a charlar animadamete mientras disfrutaba de una burbujeante bebida…Luego de un largo rato, los dos salieron en dirección a un callejoncito adyacente, que culminaba en un improvisado altillo…Allí, subieron por unos enclenques escalones y se perdieron tras una puerta acartonada…Sintiendo que el corazón me latía más fuerte que nunca, y ya enloquecido por los celos subí tras ellos…Al entreabrir la puerta vi al deforme hombre mirar embobado a mi  mujer , mientras ella distraida fumaba un cigarrillo.. .
Ya sin pensarlo dos veces, y llevado por esa furia de celos que me quemaba las entrañas y  me transformaba en un monstruo casi desconocido para mí; en un salvaje sin entendimiento ni lógica, entré precipitadamente en la estancia y con un gruñido casi gutural me abalancé sobre mi esposa, clavandole en el pecho la cuchilla que siempre llevaba conmigo… Como en una secuencia de cámara lenta, y ante la mirada atónita del desconocido, vi como su cuerpo caía inerte al piso manchándolo todo de sangre..
Fue entonces que reaccioné, y de nuevo en mis cabales, me sentí horrorizado por mi brutal  acción..Y ya en un estado casi catatónico me alejé de allí y ya no supe más de mí…
No sé cuántas horas dormí después, ni cómo llegué a mi cama, pero cuando desperté sentí un terrible dolor en la cabeza y una sensación de vacío en el estómago.. De pronto y para mi desconcierto me topé con el cuerpo de Ofelia, enredado entre las sábanas y con su recién estrenado baby doll de encaje negro..…Recuerdo que en ese instante el alma me vino al cuerpo y tuve un segundo de claridad.. Todo había sido solo un mal sueño, producto de mis endemoniados celos…Pero luego, cuando arrepentido quise besar los labios de Ofelia, me di cuenta que estaba toda empapada de sangre... Y mientras trataba de reanimarla pude ver el mango de mi cuchilla clavado en su pecho...


Ilustracíón: cartel de la  película El Graduado


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Q tal final! Los malditos celos! Demonios!
Muy interesante, sigue escribiendo estos cuentos con inesperados finales
Un beso
Michi

Anónimo dijo...

La mató sin razón. Estaba un poco loco el tipo. Buen final

Candela Sanchez Hormigos dijo...

Ay que miedo y que angustia y que sin sentido. Los celos "Celos son hijos del amor, mas son bastardos, te confieso. Lope de Vega" una obsesión terrible, dañina, que mata lo que más amamos.

Sueños de arena dijo...

Tan emocional y apasionado cuento.... Me encantó!