BIENVENIDO NAVEGANTE A ESTE LUGAR PERDIDO DE MI GALAXIA
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martes, 11 de febrero de 2014

La persecusión

La noche llegaba lentamente y las sombras de los árboles empezaban a alargarse interminables en la colina... Era la hora del cambio de luz. La hora en que los fantasmas empiezan a salir de todos los rincones para instalarse entre la piel y los pensamientos. Pero aquel que me perseguía no era un fantasma, era un espíritu maligno y obcecado; pero yo ya conocía sus artimañas, es más podía leer sus pensamientos en el viento y en el aire que respiraba, Si bien lo tenía pisándome los talones, en realidad iba un paso adelante, porque sabía lo que él quería hacer. Sacudí la cabeza, no era momento para pensar debía ganar terreno y llegar a m i destino. Di un tirón a las bridas e hincando las espuelas en los flancos del caballo me apresuré a llegar cuanto antes. A través de la espesura de los árboles podía oír los ruidos habituales del bosque; el aleteo de las aves al emprender el vuelo hacia sus nidos, el rozar del viento con las hojas, el suave caminar de algún animal furtivo. Pero de pronto un ruido peculiar llamó mi atención, no venía de ninguna parte, ni parecía relacionado con la naturaleza; era un golpe seco y frío, como el caer de algo pesado...Nerviosa, subí por la escarpada ladera de la colina buscando alguna respuesta pero no encontré nada raro a mi paso y ya estaba por desechar tales conjeturas, cuando algo brillante llamó mi atención. Era una pequeña esfera de cristal tirada entre la mullida alfombra de hojas, a la sombra de un pequeño y retorcido arbolito. Un objeto peculiar que despedía luces de mil colores. Bajé del caballo y con una mezcla de curiosidad y temor la tomé entre mis manos; entonces una especie de calorcito recorrió mi cuerpo llenando mi espíritu de sensaciones nuevas e inesperadas. En ese instante supe que era la señal que estaba esperando. Sin perder tiempo guardé aquella esfera en mis alforjas y monté de nuevo a caballo apurando el paso. Al salir de aquel bosque enmarañado, me encontré trotando por la ancha y empolvada carretera. La oscuridad ya cubría todo el campo, que imaginé lleno de lodo y abandono. Debía buscar un refugio para pasar la noche. Llegué casi a tientas al abrigo de unos añejos árboles e improvisé un refugio con ramas y hojas caídas y me dormí. Desperté en la madrugada bañada en sudor, presintiendo su cercanía y la de sus secuaces. Volví a ponerme en camino y cabalgué casi todo el día sin parar. Una fina llovizna caía y volvía más difícil mi andar. Con los músculos entumecidos y los dedos casi paralizados, por fin esa la tarde llegué a la playa.. Avancé por la arena y sentí las olas del mar chocar con los cascos del caballo. Respiré hondo y empecé a disfrutar el aire salado que entraba a borbotones en mis pulmones.. Mientras corría a todo galope pensé en lo asombroso que me parecía todo ahora que estaba cerca del fin. Bajé del caballo y saqué la esfera de cristal de mis alforjas y acercándome al mar, la puse con cuidado entre las olas que suavemente bañaban la arena. La esfera se meció durante un rato en el agua, sin dar muestras de nada peculiar y cuando ya empezaba a creer que me había equivocado, un estrépito me botó al piso y de las espumosas olas empezó a surgir un poderoso barco que me llevó lejos de aquellas costas. Que me llevó lejos de él para siempre.

Ilustración: Stanislav Plutenko

jueves, 22 de noviembre de 2012

el encuentro


Terminé de vestirme y me miré al espejo. El vestido rojo me quedaba ceñido al cuerpo y el amplio escote de la espalda le daba un look muy sexy... calcé unas altas sandalias y sonreí complacida. Después de tantas semanas de stress y depresión necesitaba alejarme un poco del silencio de mi apartar amento y de la rutina de la oficina.. iría a dar una vuelta y tomar una copa en un lindo lugar. Recordé a Pierre y lo mal que se había portado conmigo. Luego de dejarme sin una explicación, se había dedicado a difamarme y alejarme de mis amistades. Con nostalgia recordé aquellas reuniones llenas de camaradería y alegría. Seguro que había hecho circular las fotos y videos que nos habíamos tomado en nuestros días de locura y pasión. Era un granuja que no merecía ni mi amor ni mi sufrimiento.. tampoco ninguno  de mis amigos me había dicho nada. Y se habían limitado a alejarse de mí cortésmente.. Ninguno de ellos  merecía tampoco mi amistad, pero no podía evitar sentirme triste y desilusionada. En fin.. Suspiré.. y cogiendo mi abrigo negro del armario salí…la calle  que me recibió llena de entusiasmo y movimiento. La gente iba y venía presurosa. Subían a los autos. Entraban en los restaurantes y cines. Empecé a caminar entre los  transeúntes como dejándome llevar por la corriente. Poco a poco y sin darme cuenta me fui internando en un laberinto de callecitas angostas,  algo oscuras y de  construcciones bastante  desvencijadas. No me acordaba haber pasado por allí..o de repente sí lo había hecho pero ya  lo había olvidado.. Caminé largo rato entre  esos viejos edificios de farolitos quejumbrosos y fachadas destartaladas, y cuando empezaba a sentirme algo abrumada de tanta soledad,  al volver por una esquina me topé con  una ancha fachada, de estilo belle epoque  y  ostentoso cartel  iluminado -Club 21-..Leí..el lugar se veía muy elegante, con sus vitrales  art decó y su bella puerta de madera tallada tenía  una apariencia alegre y festiva… Justo lo que estaba buscando para pasar un buen rato... ¿pero qué hacía un local así en aquel  lugar tan lúgubre y olvidado? Bueno quizás es un club privado o algo así..me dije empujando la puerta. Dentro el ambiente era agradable y muy animado.. una orquesta tocaba lánguidos blues y muchas parejas bailaban lentamente al son de la música. Nada mal-pensé y me acerqué a la barra.. pedí un combinado. El barman puso delante de mí una copa con una mezcla ambarina coronada con una aceituna… Bebí lentamente perdida  en mis pensamientos, cuando de pronto una voz varonil me sobresaltó....¿bailamos?... Volteé y me topé con un rostro moreno con un hermoso par de ojos verdes que le hacían juego... Encantada - contesté y nos mezclamos con las otras parejas, dejándonos seducir por la  melodía dulzona...me dejé llevar por aquellos  brazos fuertes y aquella mirada que empezaba a hacerme sentir cosquillas en el estómago. Sin darme cuenta nos habíamos ido apartando de la pista de baile y nos encontrábamos en un lugar más apartado.. fue cuando sentí sus labios rozar los míos. Luego nos miramos y nos fundimos en un apasionado beso. Sentía su cuerpo musculoso pegado al mío y su cálido aliento embriagándome, entonces murmuré.-porque no nos sentamos un momentito. El galante accedió y me llevó de la mano a una mesita con una lamparita de lo más coqueta. Rompiendo el hielo nos pusimos a conversar y me contó su tragedia.. Hacía poco tiempo había perdido a su novia de una manera tonta y desde entonces daba vueltas todas las noches por aquel lugar con la esperanza de volver a verla..me conmovió su voz apagada y el leve temblor de sus manos. Yo le conté mi desagradable experiencia con Pierre, el hombre que había destrozado mi corazón y mi confianza..luego decidimos brindar por encontrar de nuevo la felicidad… El tiempo pasó rápidamente entre la charla y los brindis y cuando me di cuenta era ya la medianoche. -U y, mañana tengo que ir a trabajar- le comenté y me dispuse a partir..él se despidió de mí en la puerta, excusándose por no acompañarme. Es que no puedo salir de acá me dijo bromeando y dándome el último beso de la noche..Con esa sensación cálida en mis labios y el corazón alborotado salí del edificio y me encontré de nuevo en esa sucesión de callecitas oscuras y apretadas..Debía buscar la avenida para tomar un taxi..Caminando perdida en mis divagaciones,  me tropecé con un señor mayor que salía de unos de los portales...-lo siento señorita..Venía Ud. muy distraida-.me dijo -.le sonreí y le pregunté cómo encontrar la avenida principal--dos cuadras y voltea a la derecha..me contestó-pero,  ¿qué hace una mujer linda como Ud. por acá ?..Bueno es que me perdí y luego encontré el Club 21 y se me dio por tomar una copa allí  . . ..¿el Club 21?- me contestó- pero si ese lugar hace años que ya no existe  ..Desde que este era un barrio elegante, de gente fina, ya sabes Ud. bueno .fíjese que hubo una tragedia allí...mataron a una linda chica. ..cosa de celos creo. El asunto es que el lugar se desprestigió y cayó en desgracia… Lo escuchaba  anonadada y sin decir más, le di las gracias y me fui a buscar mi taxi… Esa noche soñé con aquellos ojos seductores y esos besos robados. Al día siguiente en la oficina , estuve bastante distraída y nada más dieron las 6 salí casi corriendo..la historia de aquel transeúnte se mezclaba en mi cabeza, con mi experiencia en aquel bar restaurant.. así que sin pensarlo dos veces me dirigí de nuevo a aquel embrollo de callecitas y empecé a buscar ávidamente el  dichoso lugar…luego de dar vueltas durante un largo rato , me dí de cara con un destartalado local..Con los vidrios rotos y la puerta atravesada por unas toscas tablas.. Clausurado, rezaba  un polvoriento cartel  entre los tablones....sin saber qué decir..ni pensar di media vuelta y volví a buscar un taxi...

ilustración..dibujo al pastel de mi autoría


viernes, 30 de octubre de 2009

La Metamorfosis
















Cuando la puerta se cerró Adela, como una autómata, se sentó delante el espejo y empezó a maquillarse cuidadosamente..Poco a poco el gesto adusto de su rostro se fue transformado y una nueva mujer resurgió ante sus ojos..Asombrada vio como había cambiado su rostro y su espíritu se contagiaba de la alegría y picardía de la mujer del espejo y de pronto se sintió segura y sensual, con ganas de vivir y de salir de aquellas cuatro paredes opresoras.. Con manos nerviosas se quitó su  blusa de algodón y buscó entre su ropa su lustroso vestido de satén..Al sentir la suavidad de la tela  rozar su piel un delicioso escalofrío la recorrió.. Finalmente se puso unos altos tacones. y se miró nuevamente al espejo, y dándose unos últimos toquecitos de rouge en los labios salió .. Al traspasar la puerta sintió la mirada deseosa de los transeúntes..Sin darse mucho por aludida caminó lentamente entre la gente asombranda con el alboroto que causaba su presencia.. En una esquina se detuvo y subió a un taxi.. Las calles desfilaron ante sus ojos como extraños personajes, de una más extraña novela..Para ella, en ese momento, todo era nuevo y excitante..La voz del chofer la sacó de su ensimismamiento - señorita ya llegamos..esta es la dirección -..Pagó y sin prisas bajó del auto, ya nada la agobiaba, ahora tenía el tiempo a su disposición..Ya no tenía que correr, ni apurar se, ni desesperar se por los ajetreos del día a día..Se sentía dueña del tiempo y del mundo..Con un ademán gracioso corrió las pesadas cortinas del local y con paso seguro se dirigió hacia una mesita junto a la barra y ordenó un trago que saboreó lentamente..Con la mirada buscó unos ojos penetrantes y en su mente esperó escuchar esa voz que llevaba grabada en el corazón..Pero solo se escuchó la voz melodiosa del cantante interpretando..Always in my mind...Abrió su bolso y sintió el frío metal dentro y recordó para qué había venido..Siguió bebiendo mientras sus ojos jugaban en la oscuridad..De pronto lo vio entrar, con la mirada perdida y su andar lento...Sus ojos reflejaban cansancio y hastió .. Por unos segundos se cruzaron sus ojos. Y de pronto una voz muy, dentro de ella, le dijo que ya  era hora de regresar..Quizás mañana pensó y se dirigió a la salida..Al pasar juntó a él sintió de nuevo el frío metal de su pequeña arma en la carterita, pero siguió su camino sin mirarlo de nuevo.. Esa noche soñó que quemaba su blusa de algodón y que corría libre con su vestido de satén y sus altos tacones rojos..
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 ilustración..pintura de Carlos Revilla